Where the wild things are.

sábado, 18 de octubre de 2014

...y tú

Jarabe para que la esperanza no se convierta en expectativa.
Niebla de verano por la mañana y brisa por la noche. Vacío. 
Vacío para que las emociones solo estén de paso. Cuadernos negros que no sean cartas de amor y cartas de amor que no se encierren en cuadernos negros.
Canciones sin entrelíneas ni conexiones. La indiferencia jugando con el miedo a ser reales... Y sin llorar en la almohada, lluvia... Y tú.

Ella

Y ahora que hay un vacío donde antes había recuerdos. Ella era recordada antes de ser añorada y ahora que cumple ambas cosas solo es ceniza.
La soledad del alma se hace patente cuando ésta se hace a la idea de que alguien es capaz de irse para no volver jamás. No existir. Esa idea de la inexistencia es la más compleja a la que me he enfrentado.
He de pensar que jamás volveré a sentir su mano en mi mejilla, que nunca volveré a escuchar sus historias de novela. Ni siquiera podré pensar en ella, sólo en su recuerdo... Y atormentarme por todo lo que pude hacer y no hice cuando tuve la ocasión.